Dra. Cristina: ¿De qué trata la rosácea y sus cuidados?

Las causas que ocasionan el enrojecimiento de la piel son muy variadas, pero el motivo primordial es la rosácea. Si bien es cierto que la rosácea no se cura, se puede y se debe tratar y controlar.

La rosácea se manifiesta de distintas formas en la piel y es más común que se presente en adultos. Aparece generalmente entre los 30 y 50 años. Es más frecuente que se de en las pieles claras, pero también afecta a pieles oscuras.

Cuatro subtipos de rosácea

Puede ser leve, moderada o severa, por eso se clasifica en 4 subtipos:
– Subtipo 1: rosácea eritematotelangiectásica
– Subtipo 2: rosácea papulopustular.
– Subtipo 3: rosácea fimatosa
– Subtipo 4: Rosácea ocular

Es importante tener en cuenta que en muchos casos la rosácea puede ser confundida o coexistir con el acné o la dermatitis seborreica.

Calidad de vida

Las personas que padecen rosácea pueden pasar por períodos de baja autoestima. Esto ocurre debido a la manifestación estética y a las desagradables sensaciones de quemazón y ardor que se traducen en una disminución de la calidad de vida.

La rosácea se complica tanto con los fríos extremos como con los calores agobiantes. El sol es el enemigo número uno, como regla a seguir todo lo que genere calor intenso no es recomendable. También es una enfermedad influenciada por el estrés.

«No existen dos pieles iguales, por eso no se puede recomendar un solo tratamiento a seguir»

Es importante tener constancia, ya que el tratamiento es largo. Es una enfermedad que no sólo se controla; puede mejorar notablemente.Si no es tratada con tiempo y como es debido, puede persistir y después volver a empeorar . El objetivo es controlarla y hacer que la piel esté lo mejor posible en lo que se refiere a la estética».

Consejos

– No exponerse al sol y usar protector solar diario con SPF de 50+, de amplio espectro, para la radiación solar (UVB-UVA). Colocarlo media hora antes de salir y reponerlo cada 2 horas

– Utilizar jabones suaves 100% naturales, como el de manzanilla o avena.

– Se desaconseja el calor y los esfuerzos prolongados.

– Evitar el agua excesivamente caliente y los baños de vapor.

– Se desaconsejan las bebidas y alimentos muy calientes, así como los picantes.

– Evitar peelings, exfoliantes, frotes y masajes de la piel, así como las esponjas, cepillos, u otros abrasivos.

– Controlar el estrés; minimizarlo con técnicas de relajación o respiración.

– No usar cosméticos que contengan alcohol, aceite, fragancias, resecantes o excesivos conservantes.

– Utilizar cosméticos para pieles sensibles, sin fragancias, hipoalergénicos y suaves.

– Aplicar compresas de té de manzanilla o té de tomillo frío; son desinflamantes

– El pepino también descongestiona la piel; se puede colocar en rebanadas sobre el rostro. Las cremas que lo contienen son muy útiles.

– No utilizar cremas con corticoides: brindan una mejoría inicial de las rojeces, pero al suspenderlos empeorará el cuadro. Hay casos de rosácea esteroidea dadas por la aplicación de corticoides en forma prolongada.

– El agua de rosa natural, sin alcohol alivia los síntomas de rosácea.

– Utilizar maquillajes con base liquida y liviana. La sensibilidad de la piel a los cosméticos es bastante frecuente.

– No utilizar lociones astringentes (con alcanfor y mentol).

– No usar lociones de limpieza con alcohol.

– Ingerir alimentos frescos y naturales como frutas y ensaladas.

– Desestimar los condimentos fuertes o irritantes, los ácidos y los estimulantes como el café, el alcohol o los picantes.

– Consumir con moderación chocolates, frutas secas y quesos maduros.

– Acudir al médico dermatólogo para que indique el tratamiento más conveniente.

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Publicado por: equipo de marketing

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